Joystream tiene como objetivo ofrecer a los creadores de video formas alternativas de monetizar su contenido, sin depender exclusivamente de la publicidad, con la posibilidad de vender su contenido como NFTs y convertir su canal en un token, de modo que cualquier persona pueda invertir en el creador y obtener una parte de sus ingresos. Además, Joystream es una blockchain que permite a los desarrolladores construir otras aplicaciones sobre ella, abriendo oportunidades para crear versiones descentralizadas de aplicaciones de video que ya conocemos, así como aplicaciones de video completamente nuevas.